el le pregunto porque nunca ella podria estar interesada en alguien asi; y ella respondio :
- Es facil, vos sos como un helado de chocolate, muy dulce, de esos que les gustan a todos. Pero a mi, me gustan los helados de limon, esos que no les gusta a cualquiera; que son agrios pero tienen su encanto.
el, sin nada que decir; se callo la boca, se puso su abrigo, la saludl con un simple gesto; dio media vuelta y se fue.
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